domingo, julio 26, 2009

Testimonio: FAMILIA Y EDUCACIÓN


FAMILIA Y EDUCACIÓN


Somos una familia con cuatro hijos, con edades desde los 17 años hasta los cinco de la pequeña. Vivimos en Hervás, un pueblo de 4000 habitantes en la zona norte de Cáceres, lindando con Salamanca. Nuestra experiencia de familia y educación en la fe está muy condicionada por el lugar donde vivimos, porque estamos muy lejos de cualquier capital donde la Milicia de Santa María, cruzados y cruzadas, esté presente. Pero nosotros hemos intentado siempre vivir en nuestro hogar un estilo diferente de vida con valores que a nuestro alrededor no se palpan, pero no hemos abandonado nunca nuestros valores cristianos ni a nivel individual ni de cara a la formación de nuestros hijos.


Por concretar algunos aspectos, destacaríamos los siguientes:



  • Siempre en nuestro hogar se ha insistido mucho en el rezo diario, cuando han sido pequeños, con ellos, según han ido creciendo, estando muy pendientes de que lo hicieran y especialmente, en épocas como el adviento, pidiendo por alguna intención especial, a la hora de comer, durante el mes de Mayo. No siempre lo hemos conseguido de manera constante, porque muchos días el cansancio nos ha vencido y las tensiones del dia han pasado factura, pero lo hemos intentado. Nuestro libro permanente es el evangelio diario, que procuramos los padres leer todos los días, con el ofrecimiento diario de obras y lecturas ricas espiritualmente, sobre todo por parte de mi marido. Pequeños actos diarios que sabemos que nuestros hijos llevan dentro de su vida y que hacemos con la mayor naturalidad.

  • Participación de nuestros hijos, desde los 8-9 años, en actividades de Milicia. Desde que comenzamos la relación con cruzados y cruzadas, allá por el año 1997, como familia, aunque mi marido ha estado vinculado desde la niñez a esta institución, hemos considerado fundamental que nuestros hijos acudieran a convivencias, campamentos, jornadas…donde han podido conocer desde otras perspectivas el carisma del Padre Morales y les ha hecho mucho bien. Sobre todo lo sentimos en nuestra hija mayor, demostrándonos una madurez en muchos temas que sobresale de la media propia de su edad. Sabemos que los hijos, según pasan por las diferentes etapas de su vida, necesitan de apoyos externos y internos, dentro y fuera de la familia, cuando los amigos sustituyen a los padres, cuando todo lo que les dices crees que cae en saco roto y luego no es así. Siempre agradeceremos la labor de los consagrados, tanto con nuestras hijas como con nuestro hijo, hablándoles claro, con firmeza, cariño, exigiendo mucho pero dándoles más. Sin su ayuda, rodeados del ambiente del pueblo donde vivimos, donde chavales de 14 y 15 años se entregan a todo tipo de placeres mundanos, no podríamos estar seguros de que los cimientos de sus personas están asentados firme y sólidamente. Siempre hemos invitado a este tipo de actividades a amigos y amigas de nuestros hijos, y hemos conseguido un pequeño grupo de chicos que asisten con regularidad tanto a convivencias como a campamentos, seleccionando mucho las familias a las que se invitaba. Todos han tenido muy buenas experiencias pero ,sobre todo las chicas, han dejado de asistir porque dentro de casa, no le dan importancia a este tipo de actividades de tono formativo. Sin embargo, nosotros sabemos a ciencia cierta que son fundamentales en la infancia y adolescencia sobre todo, siendo preferible comenzar desde 4º de primaria, más o menos. Pero es difícil en familias donde la Dios sólo aparece para las celebraciones sociales.

  • En cuanto a nuestra expansión como modelo de Iglesia doméstica en Hervás, participamos desde hace muchos años en las catequesis prematrimoniales, dando nuestro testimonio de matrimonio cristiano, impartimos catequesis al pequeño grupo de jóvenes que desean confirmarse, llegando a establecer con ellos verdaderos vínculos de amistad y intentando llevarles el evangelio a través del día a día, mediante correos electrónicos, artículos de prensa, sesiones de películas especialmente escogidas una vez al mes en las que les ofrecemos una visión del cine cargada de valores, instalando dos veces al año un mercado solidario en el pueblo donde recogemos los objetos que nos donan los niños y los vendemos, enviando el dinero a Cáritas o a instituciones de la Iglesia.,preparando una obra de teatro de navidad con carácter religioso en la que cada vez se implica más gente..recordando al pueblo el verdadero sentido de esa época…una serie de actividades que nos implican muy de lleno en la vida de parroquia y de las que nos sentimos muy orgullosos, aunque en el día a día, muchas veces nos pese el meternos en tantos asuntos.

  • Asistencia a la misa dominical, somos la única familia completa del pueblo que acude semanalmente a misa, los sábados por la tarde o los domingos por la mañana en la única eucaristía que hay en el día del Señor. Por razones de estudios o salidas, no siempre vamos juntos, pero controlamos que todos los hijos vayan un día u otro, y nuestro hijo varón, el tercero, ha animado a su mejor amigo y desde hace ya varios años, colaboran como monaguillos en la eucaristía dominical.

  • Nuestro hogar está siempre abierto, siempre nos ha gustado saber los amigos de nuestros hijos, y siempre hemos invitado a comer o dormir a los que hemos considerado mejores, manteniendo con ellos una relación muy cordial,porque creemos que conociendo a sus amigos, màs nos acercamos a ellos y ellos, a su vez, confían en nosotros cuando los traen a casa y siempre hay palomitas, una peli o una invitación a comer un domingo en la que siempre son bienvenidos.

  • En el día a día, procuramos siempre respetarnos entre nosotros, pedir perdón aunque con las prisas y los roces propios de la convivencia siempre hay gritos y protestas. Nosotros, como padres, hablamos y debatimos, a la hora de comer sobre todo, punto de encuentro diario en el que los seis contamos todo lo que ha pasado y también, nos reímos mucho, procurando que los toques de humor aporten alegría a nuestra casa. Todos participamos de las tareas domésticas y aunque yo, como madre, sea siempre la más pesada, insisto mucho en lo que deben hacer y si no lo hacen, queda pendiente o se regaña por no haberlo hecho. Trabajando los dos y con horarios llenos de actividades, estudiando mayores y pequeños y atendiendo a mis padres que viven cerca por necesidad, hay días en los que .a mi, personalmente, me faltan horas, pero procuro repartir tareas y cerrar a veces los ojos y pasar por alto los olvidos, aunque no siempre lo consigo y hay roces por ello. Pero, por regla general, nuestros hijos colaboran y a pesar de que hay que recordárselo muchas veces, saben desenvolverse sin tener criada detrás, tanto dentro como fuera de casa. Por lo menos, ellos lo ven y creemos que es muy bueno acostumbrarse a hacer un poco de todo, eso sí, es una tarea que hay que inculcar desde muy pequeños y nosotros así lo hemos hecho.

Para terminar, simplemente comentar que el salón de nuestra casa, está presidido por un icono de la Virgen María y un cuadro de la Sagrada Familia que, cuando alguien entra en casa, es lo primero que ve. Nos sentimos muy bendecidos en todo, tenemos trabajo, hijos, salud y somos verdaderamente afortunados. Vivir en familia, dando permanente ejemplo de lo que debe ser es ,muchas veces, agotador, porque tanto mi marido como yo tenemos días en los que todo se tuerce y hay que reiniciarse para volver a empezar. Pero este es nuestro lugar, es nuestra misión y siempre mantenemos presente dos máximas del Padre Morales que nos ayudan a seguir avanzando, "Los días son pocos y hay que aprovecharlos para ser santos " y "No cansarse nunca de estar empezando siempre".




Mari Cruz Corrales
España

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Ditulis Oleh : Equipo de Autores Hari: 1:35 Kategori:

1 comentarios:

Javi dijo...

Querido José Antonio y todos los lectores de este blog: Esta mañana he estado visitando a Evaristo Quílez que está hospitalizado.
Os pido que recéis por él, por Dori, su esposa y por todos sus hijos (ocho, algunos de ellos antiguos militantes).
Evaristo, al que algunos conocéis, ha sido el segundo presidente de los Hogares de Santa María y uno de sus fundadores. Nos ha dado y nos sigue dando a todos ejemplos de generosidad y entrega. Pidamos a Dios que nos lo conserve muchos años y que su familia siga aceptando este mal rato de su enfermedad con la fe y unidad con lo que lo está haciendo.